Esta mañana me dirigía a Bower, el colectivo desde su partida en la terminal en su parte delantera iba completo; pero pude evidenciar que en el fondo había varios lugares. Así que me dirigía hacia allá.
En el fondo se encontraban sentados seis chicos que por sus “apariencias”(vestimenta, bolsas con pertenencias, etc), me pareció que regresban al instituto correccional luego de su permiso del fin de semana. Con sopresa pude notar que todos los pasajeros que iban subiendo al micro, ninguno se quizo acercar al fondo y menos sentarse. Preferían viajar parados antes que compartir un asiento con estos jóvenes.
Tenían miedo de esos adolescentes o su actitud reflejaba un método de discriminación?
Hay cosas que debemos trabajar en conjunto y una de ellas es aprender a convivir y a no profundizar las divisiones. En la medida de que generemos mayores espacios de integración podremos evolucionar como personas y como sociedad… educar, de eso se trata…
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